Son las 2:00 de la mañana , estoy tumbada en mi enorme cama , la cual compramos para los dos . La manta me llega hasta el cuello , aunque tengo la punta de los dedos fuera de ella , no vaya a ser que tenga mucho frío ni mucho calor . Afuera está lloviendo , pero no es la típica lluvia molesta que te impide ir a trabajar o pasear al perro . Esta lluvia me gusta , siento como cada gota de agua que cae sobre mi techo intenta acomodarse y encontrar un lugar en el . El aire es cálido , como si debajo del suelo el infierno de verdad existiera . Los árboles se sientes vivos , las hojas caen al suelo y renacen otras . Mientras tanto siento como una gran melancolía recorre mi cuerpo hasta llegar a mis más profundos pensamientos , aquellos que en días normales intento evitar , pero como ya dije , esta lluvia no es la de siempre ni el día es igual a todos .
Recuerdo la primera noche que pasamos juntos , las manos me sudaban , tenía frío , me temblaban las rodillas , quería huir , pero me quedé y experimenté la mejor noche de mi vida.
Sabía que nos deseábamos pero no me imaginaba hasta que punto . Nos miramos fijamente y nos fuimos acercando lentamente el uno al otro , de repente , pude notar su respiración , su perfume e incluso percibir el sudor de sus manos . Fijamos nuestros ojos y mientras los íbamos cerrando nos besamos . Noté su barba , su aliento , su respiración compenetrada con la mía , agitaba pero satisfecha . Me rodeó la cintura con su mano derecha y me acercó a el de tal manera que pude sentir su corazón palpitar a 200 km/h. Con su mano izquierda me agarró de la nuca y me acercaba lenta y suavemente a su boca mientras me seguía y seguía besando .
Sin dudarlo , le quité la camiseta y observé la cantidad de lunares que invadían su cuerpo . Besé cada uno de ellos , como si de cicatrices se tratarán , poco a poco fui bajando , el pantalón también desapareció , comencé a acariciar sus piernas mientras besaba sus lunares . De repente , el me levantó , me dio la vuelta y con mucho cuidado me pego al armario de su habitación .
Noté como sus dedos tocaban mi espalda como si estuviera tocando un piano , gran finura y gran dulzura . Me bajó la cremallera del vestido tal lento que sentía que no tenía fin . Mi respiración cada vez iba más avanzada y mi corazón se iba a salir de mi pecho . Me di la vuelta y lo volví a mirar , sentí que necesitaba decirme algo y le pregunté ;
- ¿Qué ocurre ?
- Quiero enseñarte lo que es el amor . Me contestó con timidez pero seguridad a su vez .
Robby me tumbó en la cama , me desabrochó el sujetador y comenzaron las caricias . Dos cuerpos llenos de miedo , pero amor en una misma cama .

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